Un juego de azar

Disparo en cada viaje, con una antigua cámara Polaroid Impulse 600 comprada en el Rastro de Madrid.

Instantes, paisajes a los que nunca retornaré, árboles que permanecen, como permanecen los lugares en el recuerdo. Recuerdos que atesoro como raíces. Raíces a las que me aferro para no olvidar mi origen. Un origen que me identifica, y del cual no puedo distanciarme demasiado. Una distancia que al sentirla, me vuelve nostálgica. Una nostalgia que me transporta a otro tiempo. Un tiempo que ya pasó. Un pasado que influye en lo que soy hoy. Un futuro que avanza con todo lo que llevo dentro. Un interior que se completa con mi memoria. Una memoria (hogar) de mis recuerdos. 

Se trata de un proyecto de polaroids propias intervenidas con textos rescatados del olvido en continuo desarrollo, desde mediados del 2015. Utilizo palabras encontradas al azar en viejos libros (casi oxidados) de color ocre. De este modo, intervengo las fotografías que previamente hice a modo de collage poético, con el fin de que renazcan diferentes micro-historias de la irrealidad, creando así un nuevo significado. 

 

[variación número 1] *verano inconcluso

A la intemperie,

En nada habría cambiado...

                 haciendo geometría.

                                   Se sentó a su lado,

Extendió la mano - Natalia Romay 2.jpg

...pensó.

Una pequeña pausa,

Nos bastará...

 

El camino es largo. Parto mañana.

                 La naturaleza humana es tan extraña.

         

     [variación número 2] *otoño extinguido en odisea, gélido invierno

                                 aún después de lo sucedido,

volver en sí.

siempre.

su mirada ausente.

         [variación número 3] *ardiente primavera

                          sin pensar en las consecuencias,

                                           un rumor...

se diluye,

         [variación número 4] *estallido estival

entre salvajes gritos - Natalia Romay.jpg

                     a media voz, fingiendo.

de raíz.

Y una clara luna iluminaba,